¿Qué significa para los pequeños negocios latinos en Los Ángeles?
Redacción SSDN
A partir del 1 de marzo, los residentes permanentes legales ya no podrán acceder a préstamos de la SBA (Small Business Administration). La medida, anunciada recientemente por el gobierno federal, ha generado preocupación entre pequeños empresarios inmigrantes que dependen de estos fondos para iniciar, mantener o recuperar sus negocios.
La noticia llegó sin demasiadas explicaciones oficiales. Simplemente se anunció el cambio: desde el 1 de marzo, solo ciudadanos estadounidenses con residencia principal en el país podrán solicitar nuevos préstamos de la SBA. Eso deja fuera a residentes permanentes —titulares de green card— y a cualquier negocio donde exista participación de alguien que no sea ciudadano.
Durante una conversación con una abogada del programa de Desarrollo de Pequeños Negocios de Bet Tzedek, quedó claro que incluso organizaciones legales aún están analizando el alcance real de la medida. “No hay versión oficial del porqué. Solo se anunció y punto”, explicó.
El impacto no es menor. Los inmigrantes poseen el 18% de los pequeños negocios en Estados Unidos, generan más de $1 billón en ingresos anuales y emplean a 27 millones de trabajadores. En el condado de Los Ángeles, el 55% de los negocios pertenecen a minorías. Restaurantes, tiendas, transporte y servicios — sectores donde los latinos tienen fuerte presencia— podrían verse directamente afectados.
Es importante entender algo: los préstamos de la SBA se pagan. No son subsidios ni regalos. Generalmente requieren garantías personales, incluso la vivienda. “No hay una razón económica para excluirlos”, señaló la abogada. “El dinero regresa al gobierno. Esto es un freno al crecimiento”. La medida no es retroactiva. Quienes ya tienen un préstamo aprobado antes del 1 de marzo no serán afectados. El problema es hacia adelante.
También se verán impactados los préstamos pordesastre (EIDL), que fueron vitales tras los incendios de 2025 en Los Ángeles. Muchos pequeños negocios solo pudieron sobrevivir gracias a esos fondos federales.
El riesgo ahora es que empresarios desesperados recurran a préstamos privados con tasas altas que puedan ponerlos en peligro financiero. Aquí es donde entra la esperanza. Bet Tzedek continúa con sus puertas abiertas para orientar a pequeños negocios sin importar su raza, origen o idioma. A través de su programa, ofrecen asesoríalegal, revisión de contratos de préstamo y conexión con alternativas responsables de financiamiento.
Entre esas alternativas están las Community Development Financial Institutions (CDFIs), como Inclusive Action for the City, que ofrece préstamos a bajo interés diseñados para comunidades trabajadoras.
Si su negocio podría verse afectado o necesita orientación, puede comunicarse con Bet Tzedek al 866-375-9511 o visitar btsmallbusinesshelp.org.
En momentos de incertidumbre, la información y la organización comunitaria se convierten en herramientas clave. Los pequeños negocios latinos han sido motor de la economía local. Hoy enfrentan un nuevo obstáculo, pero no están solos.